Alfa Romeo 156 GTA
Alfa Romeo con alma de Ferrari

Presentación del modelo
El Alfa Romeo 156 GTA es uno de esos coches que no necesitan presentación. Basta verlo, escucharlo o incluso imaginarlo para comprender que nació con un propósito muy claro: emocionar. Cuando se lanzó en 2002, el mundo del motor ya estaba inmerso en una etapa en la que los turbos, los controles electrónicos y la eficiencia empezaban a dominarlo todo. Alfa, en cambio, decidió ir en dirección contraria y crear una berlina deportiva impulsada por uno de los motores atmosféricos más carismáticos de Europa: el legendario V6 Busso.
El 156 GTA no pretendía ser perfecto; pretendía ser apasionante. Su diseño equilibrado, su tacto directo y ese sonido metálico y profundo creaban una experiencia que ninguna ficha técnica podía explicar. Era una declaración de amor al automovilista que buscaba algo auténtico en un mundo que ya empezaba a normalizar lo digital. Y, con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los últimos testigos de una era en la que la emoción seguía siendo parte esencial de la conducción.
Características técnicas
El corazón del 156 GTA es el célebre 3.2 V6 Busso, posiblemente el motor de seis cilindros más bonito (y más emocionante) jamás fabricado en Europa. Con su admisión pulida, sus curvas perfectas y su sonido afilado, es mucho más que una pieza mecánica: es una obra de arte funcional.
– Motor: 3.2 V6 Busso
– Potencia: 250 CV
– Par máximo: 300 Nm
– Tracción: delantera
– Cambio: manual de 6 velocidades
– 0–100 km/h: 6,3 segundos
– Velocidad máxima: 250 km/h
– Peso: alrededor de 1.430 kg
El chasis del 156, conocido por su tacto vivo, recibió ajustes específicos: suspensión rebajada, muelles más firmes, barras estabilizadoras mejoradas y una respuesta más inmediata en dirección. Los frenos Brembo completaban un conjunto que invitaba a disfrutar del coche con decisión, pero también con respeto.
Por qué es especial este coche
El 156 GTA es especial porque transmite sensaciones que van más allá de su potencia o su velocidad. Tiene carácter, tiene voz y, sobre todo, tiene alma. El Busso convierte cada aceleración en un momento memorable: su respuesta es instantánea, su sonido evoluciona desde un rumor grave hasta un grito metálico que ningún motor moderno puede replicar.
Pero su encanto no acaba en el motor. El diseño del 156 sigue siendo uno de los más elegantes que ha firmado Alfa Romeo, con esa mezcla de agresividad contenida y líneas fluidas que envejecen con dignidad. Y su interior, sencillo pero cálido, tiene ese toque humano que recuerda una época en la que los coches se pensaban para conducir, no para navegar por menús digitales.
El 156 GTA es especial porque es auténtico. No intenta ser un producto perfecto. Simplemente es un coche apasionante.
Palmarés en competición
Aunque el 156 GTA de calle no compitió directamente, su espíritu sí lo hizo. El Alfa Romeo 156 Super 2000 dominó durante años los campeonatos europeos de turismos (ETCC y WTCC), convirtiéndose en uno de los coches más exitosos de la categoría. Sus victorias culminaron en varios títulos gracias a un chasis afinado al extremo, una puesta a punto agresiva y un comportamiento que combinaba agilidad con tracción impecable.
Ese ADN competitivo impregnó al 156 GTA de calle. El coche no estaba diseñado para ser un simple homenaje, sino para transmitir la misma energía que los turismos que veíamos cada fin de semana en circuitos europeos. Ese vínculo entre lo que ocurría en la pista y lo que podías sentir al volante era una de las grandes fuerzas de Alfa Romeo en aquellos años, y el GTA es prueba viviente de ello.
Valor de mercado
Precio nuevo (2002):
– 38.000–40.000 €, aproximadamente
Equivalente a unas 6.500.000 pesetas en sus últimos años antes del euro.
Unidades fabricadas:
– Aproximadamente 5.000 unidades entre berlina y Sportwagon.
Valor actual (2024–2025):
– Buen estado: 20.000–28.000 €
– Estado excelente: 30.000–35.000 €
– Unidades de colección, muy poco kilometraje o totalmente originales: 40.000 €+
La escalada de precios en los últimos años deja claro que el Busso está viviendo un renacimiento emocional.
Qué mirar al comprar uno
Aunque sólido, el 156 GTA tiene puntos importantes a revisar:
– Casquillos y bancada del V6: escuchar ruidos en frío, comprobar presión de aceite.
– Distribución y bomba de agua: deben estar al día.
– Temperaturas: el Busso genera calor; revisar manguitos, termostato y radiador.
– Frenos Brembo: revisar estado de discos y guías.
– Silentblocks delanteros: es habitual encontrar holguras.
– Suspensión: muchas unidades llevan aftermarket; ideal conocer el historial.
– Caja de cambios: tacto y sincronización deben ser suaves.
– Oxidación ligera: revisar bajos y pasos de rueda por precaución.
Un GTA bien mantenido puede ofrecer años de disfrute sin dramas; uno descuidado puede convertirse en un proyecto complejo.
Potencial de revalorización
El 156 GTA vive un momento dulce. Su motor Busso es ya una leyenda, un símbolo de una época que no volverá. La oferta es bajísima y la demanda crece tanto entre coleccionistas veteranos como entre jóvenes que buscan coches con alma real.
En los próximos 5–10 años:
– Las unidades excelentes podrían situarse entre 45.000 y 55.000 €.
– Ejemplares excepcionales podrían superar 60.000 €.
El 156 GTA reúne ingredientes que aseguran su futuro: rareza, belleza, carácter y un motor irrepetible.
Por qué incluirlo en una colección
El Alfa Romeo 156 GTA tiene una presencia especial, de esas que no se explican con números, sino con sensaciones. Su diseño elegante y proporcionado sigue teniendo un encanto natural que destaca incluso entre coches mucho más modernos. Y su motor, el último gran Busso, convierte cada trayecto en algo personal: una mezcla de sonido, vibración, respuesta y emoción que recuerda por qué nos enamoramos de los coches.
Formar parte de una colección significa añadir piezas que cuenten historias, y el 156 GTA tiene muchas que contar. Habla de una Alfa Romeo valiente, impulsiva, pasional. Habla de la era dorada del motor atmosférico italiano. Habla de una forma de entender la conducción que hoy está desapareciendo.
Además, su rareza y la creciente atención de los aficionados lo convierten en una pieza con identidad propia dentro de cualquier garaje, capaz de atraer miradas incluso entre clásicos más exóticos.
Opinión personal
El 156 GTA es uno de esos coches que no se olvidan. Tiene un motor con alma, un diseño con personalidad y un comportamiento que te hace sentir implicado en cada curva. No es perfecto, y ahí reside parte de su encanto: necesita que lo conduzcas, que lo escuches, que lo entiendas.
Es un coche que recompensa al conductor apasionado y que regala momentos que ningún eléctrico ni turbo moderno puede replicar.
Para quien busque un clásico moderno con emoción verdadera, el GTA es una joya difícil de igualar.








Fuente fotográfica classic-trader.com
