LANCIA DELTA HF INTEGRALE
El compacto de rally que dominó una era.

Presentación del modelo
El Lancia Delta HF Integrale es uno de esos coches que han quedado grabados para siempre en la historia del automóvil. Nacido como evolución del Delta HF Turbo a mediados de los años ochenta, llegó al mercado con una misión muy clara: devolver a Lancia al primer nivel del recién estrenado Grupo A del Mundial de Rally.
Lo consiguió con una facilidad insultante. Compacto, musculoso, tracción total, motor turbo de carácter explosivo… el Integrale reunía todo lo necesario para convertirse en un icono. Durante casi una década fue afinándose en sucesivas versiones, cada una más precisa y efectiva que la anterior.
Características técnicas
Bajo el capó encontramos el conocido motor Lampredi 2.0 turboalimentado, un cuatro cilindros lleno de personalidad. Dependiendo de la versión, su potencia oscila entre los 185 CV de los primeros Integrale 8V y los 215 CV del Evolution II.
La tracción total permanente, combinada con un diferencial viscoso central y otro mecánico en el eje trasero, le daba un comportamiento propio de coche de competición. Sus prestaciones siguen siendo más que respetables hoy: 0–100 km/h alrededor de los seis segundos y una velocidad máxima cercana a los 220 km/h.
Entre sus variantes más destacadas están los Integrale 8V y 16V los Evolution I y II, y las series especiales Martini, Club Italia, Dealer Edition o la célebre Giallo Ginestra Final Edition.
Por qué es especial
El Integrale tiene algo que no se puede fabricar ni imitar: carácter. Parece tallado para correr. Su estética ancha y sus pasos de rueda tensos transmiten inmediatamente que este coche nació en los tramos, no en un despacho de marketing.
Al volante, la sensación es igual de clara. La respuesta del turbo, la dirección viva, el agarre descomunal y la manera en la que empuja en cada salida de curva lo convierten en una experiencia muy distinta de cualquier compacto moderno.
Es uno de los pocos coches en los que se nota —de verdad— la influencia directa de la competición.
Palmarés en competición
Hablar del Integrale es hablar de dominio. Lancia ganó con él seis títulos consecutivos del Mundial de Rally entre 1987 y 1992, un récord que aún hoy nadie ha podido igualar.
Fue competitivo en todo tipo de superficies y su palmarés es tan amplio que resulta difícil encontrar otro coche que haya marcado tanto una disciplina. De la mano de pilotos como Juha Kankkunen o Miki Biasion, el Integrale se convirtió en sinónimo de victoria.
Valor de mercado
Precio nuevo en su época
Integrale 8V: 4.300.000 ptas (≈ 25.800 €)
Integrale 16V: 4.900.000 ptas (≈ 29.400 €)
Evo I: 5.300.000 ptas (≈ 31.800 €)
Evo II: 5.900.000 ptas (≈ 35.500 €)
Unidades fabricadas
Sumando todas las versiones, se produjeron unas 44.000 unidades, una cifra relativamente alta, pero los ejemplares bien conservados empiezan a escasear.
Valor actual (2025)
8V: 35.000–50.000 €
16V: 45.000–65.000 €
Evo I: 70.000–110.000 €
Evo II: 95.000–160.000 €
Series especiales: 150.000–250.000 €
Los precios continúan subiendo de forma sostenida, especialmente en las versiones más puras y originales.
Qué mirar al comprar uno
Aunque es un coche robusto, un Integrale mal mantenido puede convertirse en un quebradero de cabeza. Conviene revisar a fondo la corrosión en zonas estructurales, el estado del turbo, la instalación eléctrica y posibles holguras en la transmisión o los diferenciales.
También es fundamental asegurarse del historial del coche: muchas unidades han pasado por restauraciones irregulares o modificaciones poco acertadas. Las ediciones especiales también deben verificarse con documentación, ya que existen imitaciones.
Potencial de revalorización
El Integrale lleva más de una década revalorizándose y no hay señales de que la tendencia vaya a detenerse. Su importancia histórica, su éxito deportivo, su carácter inconfundible y la creciente escasez de unidades en buen estado lo colocan en una posición privilegiada dentro del mercado de clásicos deportivos.
Los Evolution I y II son las versiones con mayor recorrido, pero incluso los 8V y 16V están experimentando un interés notable entre coleccionistas que buscan coches auténticos, bien documentados y sin alteraciones. Es un modelo que se ha convertido ya en un activo estable dentro del sector, con perspectivas positivas a medio y largo plazo.
Por qué incluirlo en una colección
Un Delta Integrale no es simplemente una pieza más dentro de un garaje: es una declaración de intenciones. Representa una era dorada del rally, una filosofía de coche deportivo que ya no existe y una estética que se ha vuelto icónica con el paso del tiempo.
Tiene alma, tiene historia, tiene presencia. Y lo más importante: tiene significado. Cualquier colección que incluya deportivos europeos o coches con herencia en competición queda automáticamente reforzada con un Integrale.
Opinión personal RD CarValue
El Integrale es uno de esos coches que justifican por sí solos la pasión por el automóvil. Lo tiene todo: carácter, sonido, sensaciones, historia, estética… y encima un palmarés que nadie más puede mostrar. Es un coche exigente, directo y lleno de emoción, y quizás por eso mismo es tan especial.
Hay máquinas que impresionan por números y otras que impresionan por cómo te hacen sentir. El Delta HF Integrale pertenece sin duda al segundo grupo.















Fuente fotográfica Prins.com
