Honda NSX (NA1/NA2)

El superdeportivo japonés que obligó a Europa a despertar.
Presentación del modelo
El Honda NSX fue uno de los mayores golpes de efecto del automovilismo deportivo moderno. Cuando apareció en 1990, Honda llevaba años triunfando en Fórmula 1 y decidió aplicar ese conocimiento a un deportivo de calle. El resultado fue un coche que redefinió el concepto de superdeportivo: rápido, preciso, usable día a día y construido con una calidad que dejó en evidencia a muchos fabricantes europeos.
Durante su producción, el NSX tuvo dos grandes fases:
NA1 (1990–1996), con motor 3.0 V6 VTEC de 274 CV.
NA2 (1997–2005), con el 3.2 V6 VTEC de 280–290 CV y cambios técnicos notables.
Ambos comparten filosofía: chasis de aluminio, equilibrio quirúrgico, dinámica impecable y una puesta a punto influenciada directamente por Ayrton Senna.
Características técnicas
Motor y transmisión
NA1 (1990–1996): 3.0 V6 atmosférico (C30A), 24 válvulas, VTEC, 274 CV.
NA2 (1997–2005): 3.2 V6 atmosférico (C32B), 280–290 CV, mayor par y respuesta.
Ambos motores son una demostración del conocimiento de Honda en motores atmosféricos: suben de vueltas con suavidad increíble, son fiables, ligeros y tienen un sonido muy característico.
Transmisiones disponibles:
Manual de 5 velocidades (NA1 primeras unidades).
Manual de 6 velocidades (NA2 y NA1 tardíos).
Automática 4AT (menos deseada, más blanda y restando valor).
Chasis y suspensión
Estructura monocasco completamente en aluminio (pionera en su época).
Suspensión independiente en doble trapecio.
Dirección hidráulica precisa, con opción de dirección asistida eléctrica en algunas versiones.
Prestaciones aproximadas
NA1: 0–100 km/h ~ 5,8 s, 270 km/h
NA2: 0–100 km/h ~ 5,3 s, 280 km/h
Versiones especiales
NSX-R (1992 y 2002) – radical, aligerado y más cercano a un coche de carreras.
NSX-T – versión targa.
Zanardi Edition – serie limitada para EE. UU.
Variantes automáticas (muy por debajo en valor y deseabilidad).
Por qué es especial
El NSX cambió las reglas del juego. Hasta su llegada, los superdeportivos eran rápidos pero temperamentales; mantenerlos era caro, la fiabilidad era dudosa y la ergonomía simplemente inexistente. Honda decidió demostrar que un superdeportivo podía ser igual de emocionante sin renunciar a la precisión y a la ingeniería.
El NSX fue afinado por Ayrton Senna en Suzuka y en Nürburgring. Su equilibrio entre confort, respuesta inmediata, ligereza y robustez marcó un antes y un después. Ferrari reaccionó directamente al NSX para mejorar el 348 y desarrollar el 355. Esto, por sí solo, ya explica su importancia histórica.
Es un coche con alma de Fórmula 1, pero con la usabilidad de un deportivo japonés. Puro, analógico, comunicativo y técnicamente impecable.
Palmarés en competición
Aunque el NSX no fue concebido como un coche de carreras puro, tuvo una presencia importante en la competición japonesa y en GT:
Participación en JGTC / Super GT durante los 90 y 2000 con versiones altamente modificadas.
Buen rendimiento en carreras de resistencia como las 24H de Le Mans en la categoría GT2.
El NSX-R se convirtió en un icono dentro de los circuitos japoneses.
Su palmarés no es tan abrumador como el de otros modelos enfocados directamente a la competición, pero su legado técnico fue decisivo: demostró que un superdeportivo podía ser tan eficaz como fiable.
Valor de mercado
Precio nuevo en su época
NSX NA1 (1990): entre 9.800.000 y 11.000.000 de yenes → aprox. 6.200.000 ptas en España (unos 37.000 €).
NSX NA2 (1997): alrededor de 8.000.000 ptas (unos 48.000–50.000 €).
Unidades fabricadas
Aproximadamente 18.000 unidades entre NA1 y NA2, con los NA2 siendo más escasos.
Valor actual (2025)
NSX NA1 manual: 55.000–85.000 €
NSX NA2 manual: 85.000–140.000 €
NSX-R NA1: 220.000–300.000 €
NSX-R NA2: 350.000–600.000 €
Automáticos: 40.000–60.000 €
Las versiones manuales, sin modificaciones y con historial claro son las más buscadas.
Qué mirar al comprar uno
Aunque su fiabilidad general es excelente, hay puntos clave:
Chasis de aluminio: reparar golpes puede ser muy costoso.
Dirección asistida eléctrica (algunas unidades): fallos intermitentes.
Cajas automáticas: menos deseadas, más susceptibles a desgaste.
Consumo de aceite en unidades muy usadas: revisar niveles siempre.
Componentes originales: muchas unidades están modificadas; un NSX stock vale bastante más.
Mantenimiento en concesionario Honda especializado: fundamental para conservar su valor.
Potencial de revalorización
El NSX está viviendo un momento muy particular. Durante años estuvo infravalorado porque muchos lo veían “menos radical” que los superdeportivos europeos. Hoy ese prejuicio ha desaparecido. Las unidades manuales, especialmente los NA2, están subiendo con fuerza debido a su exclusividad, calidad de construcción y altísima demanda en EE. UU., Japón y Europa.
Las series R se han convertido directamente en piezas de colección de inversión seria. Las versiones NA1 manual en estado original también están creciendo porque representan la esencia del modelo: ligero, puro y directamente influenciado por Senna.
A medio plazo, la tendencia apunta a subidas sostenidas, especialmente en NA2 manuales sin modificaciones, que podrían superar cifras muy superiores a las actuales.
Por qué incluirlo en una colección
El NSX es uno de los coches más importantes jamás fabricados en Japón. No solo por su diseño o por su motor, sino porque cambió el rumbo de los superdeportivos europeos. Es un coche histórico, perfectamente usable, precioso, bien construido y con una identidad que ningún otro modelo puede replicar.
Es una pieza clave para cualquier colección que busque coches influyentes, raros, analógicos y con auténtica herencia deportiva. Representa el equilibrio perfecto entre ingeniería japonesa y espíritu racing.
Opinión personal RD CarValue
El Honda NSX NA1/NA2 es uno de esos coches que hacen entender por qué existe la pasión por conducir. Tiene la delicadeza de un instrumento de precisión, la sensibilidad de un coche afinado por pilotos y la fiabilidad que solo Honda ha sabido conseguir en un superdeportivo.
No es un coche que impresione por cifras. Impresiona por cómo te hace sentir. Ligero, directo, noble y afinado hasta el último detalle. Una obra maestra que, con el tiempo, solo seguirá creciendo en valor y en respeto.













Fuente fotográfica Bomer & Vanoch cars
