Nissan GT-R R34
La leyenda japonesa que conquistó la calle y el circuito

Presentación del modelo
Cuando el Nissan GT-R R34 llegó en 1999, el mundo del motor supo que estaba ante algo distinto. No era simplemente la evolución de una saga gloriosa; era un coche que combinaba la tradición del RB26 con una electrónica avanzada, una estética impactante y un nivel de precisión que elevó al GT-R a una nueva categoría.
Más corto que el R33 y más musculoso, con un diseño afilado que ha envejecido de forma espectacular, el R34 pronto se convirtió en un símbolo.
Su presencia era agresiva, compacta y perfectamente proporcionada. Cada detalle del coche parecía pensado para transmitir rendimiento: las entradas de aire, los ángulos marcados, los pilotos traseros dobles y el famoso display multifunción que permitía leer presiones, temperaturas y datos que ningún otro deportivo ofrecía en aquella época.
El R34 no solo era rápido. Era inteligente, sofisticado y emocional.
Un coche que marcó el final de la era analógica-turbo japonesa… y el inicio de su leyenda.
Características técnicas
El R34 mantuvo el motor RB26DETT, pero refinado y exprimido como nunca. Su chasis más compacto, su aerodinámica optimizada y su electrónica actualizada lo convirtieron en el GT-R más equilibrado y agresivo de los 90-2000.
Especificaciones principales:
– Motor: RB26DETT, 2.6 L, 6 cilindros en línea, biturbo
– Potencia oficial: 280 CV (acuerdo japonés), reales 330–350 CV
– Par máximo: 392 Nm
– Transmisión: manual Getrag de 6 velocidades (robusta y precisa)
– Tracción: ATTESA E-TS Pro
– Dirección trasera: Super-HICAS
– 0–100 km/h: 4,9–5,2 s
– Velocidad máxima: 250 km/h limitada
– Peso: aprox. 1.560 kg
La realidad es que el R34 se siente mucho más rápido de lo que indican sus cifras. Su tracción, su caja de cambios y su entrega de potencia hacen que en carreteras reviradas parezca un coche moderno.
Las versiones especiales ,V-Spec, V-Spec II, M-Spec, Nür y el legendario Z-Tune, elevaron aún más el listón.
Por qué es especial este coche
Porque es el GT-R más emocional de la saga.
El R33 fue el más estable. El R32, el más radical en competición. Pero el R34 logró un equilibrio perfecto entre estética, sensaciones y rendimiento.
Es especial porque su diseño se convirtió en un icono cultural, presente en videojuegos, cine y en la imaginación de toda una generación que creció soñándolo.
Es un coche que inspira pasión incluso sin arrancarlo.
También es especial por su nivel técnico. El display multifunción desarrollado con ayuda de los ingenieros de la división de videojuegos Polyphony (Gran Turismo) era revolucionario. La tracción total y la gestión electrónica eran de vanguardia. Y el RB26, en su mejor expresión, ofrecía un rango de sensaciones que muy pocos motores turbo han conseguido igualar.
En definitiva, el R34 es especial porque combina alma, historia, estética y rendimiento de una manera que pocos coches del mundo han logrado.
Palmarés en competición
El R34 compitió principalmente en Japón y algunos campeonatos específicos:
– JGTC / Super GT: compitió en la categoría GT500 con preparaciones extremas.
– Time Attack: se convirtió en una plataforma dominante, especialmente con preparadores como HKS, Mine’s o Top Secret.
– Resistencia japonesa: mostró una durabilidad extraordinaria.
– Carreras de club y drift: su equilibrio lo hizo muy popular entre pilotos privados.
Aunque el R34 no heredó el dominio absoluto del R32 en Grupo A, sí se convirtió en uno de los coches favoritos para preparaciones de alto nivel, y su legado competitivo está más unido al mundo del tuning avanzado que al de los títulos formales.
Valor de mercado
Precio nuevo (1999–2002):
– Entre 5.900.000 y 6.800.000 yenes, unos 45.000–55.000 € de la época.
Unidades fabricadas:
– Aproximadamente 11.500 unidades, una cifra muy baja para su demanda actual.
Valor actual (2024–2025):
– Buen estado: 120.000–150.000 €
– V-Spec / M-Spec: 150.000–200.000 €
– Nür: 230.000–300.000 €
– Z-Tune (muy pocas unidades): 1–2 millones de euros
– Importaciones con historial perfecto: precios en rápida escalada
El R34 es uno de los coches que más rápido está subiendo de valor en el mundo entero, especialmente en EE.UU. desde que se ha ido abriendo su importación legal.

Qué mirar al comprar uno
El R34, aunque robusto, requiere una revisión muy seria:
– RB26: comprobar compresión y estado de los turbos.
– Getrag 6 velocidades: fiable, pero cara de reparar.
– ATESSA: revisar bombas, sensores y funcionamiento en caliente.
– HICAS: muchos lo eliminan; revisar funcionamiento en origen.
– Oxidación: especialmente en importaciones desde climas húmedos.
– Modificaciones: abundan; las unidades stock son extremadamente valiosas.
– Chasis: vigilar soldaduras, puntos de apoyo y subchasis.
Encontrar un R34 perfecto es difícil, por eso su valor se ha multiplicado.
Potencial de revalorización
El R34 es, probablemente, el coche japonés con mayor potencial de revalorización del planeta junto al Supra MK4 y el NSX.
Pero el R34 juega en su propia liga:
– producción bajísima,
– demanda mundial altísima,
– papel cultural enorme,
– ingeniería brillante.
A 5–10 años vista es razonable esperar:
– Unidades estándar: 180.000–250.000 €
– V-Spec: 250.000–350.000 €
– Nür: 350.000–500.000 €
– Z-Tune: valor “coleccionista”, sin techo real
Es una inversión sólida… siempre que el coche esté totalmente documentado.
Por qué incluirlo en una colección
Un R34 en una colección no es simplemente un coche: es una declaración.
Representa lo mejor del JDM, la culminación de la era dorada del turbo, el coche que marcó la juventud de millones de aficionados y una pieza mecánica que sigue impresionando por su equilibrio.
Tiene una presencia magnética, un interior lleno de detalles icónicos y un comportamiento que transmite sensación de coche serio, preciso, sólido.
En carretera es rápido, pero sobre todo transmite confianza. En circuito, bien llevado, es una herramienta extraordinaria.
Y, a nivel emocional, es probablemente el Nissan más admirado jamás construido.
Opinión personal
El Nissan GT-R R34 es uno de esos coches que justifican una pasión entera. Hay coches más rápidos, más modernos, más potentes… pero muy pocos que tengan esta mezcla de carisma, historia, sonido y presencia.
Es un coche que emociona incluso parado. Que te invita a admirarlo en silencio.
Y cuando lo conduces, entiendes que el mito no es marketing: es real.
Para mí, es uno de los coches más icónicos de todos los tiempos.













Fuente Fotográfica Toprank
