Nissan GT-R R35
La bestia del siglo XXI

Presentación del modelo
Cuando el GT-R R35 debutó en 2007, el mundo cambió su forma de entender la velocidad.
Nissan ya no quería solo un sucesor del R34; quería un coche capaz de humillar superdeportivos europeos tres veces más caros. Y lo consiguió.
Era más grande, más tecnológico y más rápido. Donde el R34 era un samurái, el R35 era un mecha, una máquina de guerra con cerebro digital.
Con este modelo, el GT-R dejó de ser una leyenda local japonesa para convertirse en un ícono global, tan rápido en Nürburgring como un Ferrari 458 o un Porsche 911 Turbo.
Características técnicas
Motor: VR38DETT – V6 3.8 L biturbo
Potencia: desde 480 CV (2007) hasta 600 CV (Nismo)
Par máximo: entre 588 y 652 Nm
Transmisión: doble embrague GR6 de 6 velocidades
Tracción: ATTESA E-TS (total con reparto activo de par)
Peso: 1.740–1.750 kg
0–100 km/h: 2,9–3,2 s
Velocidad máx.: 315 km/h
Cada motor VR38DETT se ensambla a mano por un maestro “Takumi” en Yokohama, una tradición que mantiene el alma artesanal dentro de una bestia tecnológica.
Por qué es especial
Porque redefinió lo que significaba la palabra supercoche.
El R35 no necesitaba un V12 ni un emblema europeo para ser temido: solo datos objetivos, precisión extrema y un enfoque casi clínico del rendimiento.
Era demasiado rápido, demasiado eficaz y demasiado barato para su tiempo. Por eso muchos lo llamaron el supercoche de la era PlayStation: una máquina sin alma para algunos, pero una herramienta perfecta para quienes entendían su propósito.
Palmarés en competición
Numerosas victorias en Super GT (GT500 y GT300).
Triunfos en 24 Horas de Nürburgring, Blancpain GT Series y Bathurst 12h.
Participación destacada en GT3 con versiones oficiales Nismo.
Récords de vuelta en Nürburgring en 2008, 2011 y 2013 para un coche de producción.
El R35 consolidó la reputación global del GT-R como una herramienta de precisión y resistencia, tanto en pista como en la calle.
Valor de mercado
Precio nuevo (2007): 75.000 €
Valor actual (2025): entre 55.000 € y 120.000 €, según versión y estado.
Versiones Nismo (600 CV): entre 130.000 € y 180.000 €, dependiendo de kilometraje.

Su depreciación inicial ya tocó fondo, y las primeras versiones bien conservadas comienzan a revalorizarse como los últimos deportivos puramente mecánicos antes del salto híbrido.
Qué mirar al comprar uno
Caja GR6: mantenimiento riguroso y cambio de aceite específico (fluido Nissan Matic S).
Frenos Brembo: discos y pastillas caros, pero fiables.
Suspensión Bilstein Damptronic: revisar fugas y sensores.
Turbos: duraderos si no se ha abusado del launch control.
Historial completo y software actualizado: vital para evitar costosas reparaciones electrónicas.
El R35 es una bestia, pero también una máquina sensible a la falta de mantenimiento.
Potencial de revalorización
Los R35 están entrando en fase de coleccionismo temprano.
Los modelos 2008–2010 y las series especiales (Black Edition, Track Edition, Nismo) son los que más interés despiertan.
Se espera que los Nismo 2014–2019 superen los 200.000 € en menos de una década, a medida que desaparezcan los deportivos de combustión puros.
Por qué incluirlo en la colección
Porque representa el punto culminante de la ingeniería japonesa moderna:
una máquina sin concesiones, diseñada para romper récords y desafiar a gigantes europeos con la fría lógica de los números.
Es el heredero directo de la filosofía GT-R, pero con una mentalidad digital que marcó el inicio del siglo XXI.
Un coche para quien valora la eficacia sobre la teatralidad.
Opinión personal
El GT-R R35 es un coche que impone respeto más que amor, y eso lo hace único.
No es romántico, no busca seducirte: te reta.
Cuando aceleras a fondo, el mundo se comprime y te das cuenta de que la ingeniería puede ser tan emocional como el arte, solo que su lenguaje es el rendimiento.
Puede que no tenga el alma analógica del R34, pero es el símbolo de una época en la que Japón volvió a recordarle al mundo quién manda cuando se trata de hacer coches imposibles.














