Mis coches: BMW 325i E36 (1995)
El seis cilindros que convertí en un E36 con presencia de M3

Presentación del modelo
El BMW 325i E36 es uno de esos coches que, cuando está bien encontrado, demuestra por qué BMW dominó los años 90. Su seis cilindros suave, su chasis equilibrado y su estética limpia lo convierten en un coupé con una esencia muy especial.
El que compré era una unidad particularmente atractiva: solo 130.000 km, un kilometraje bajísimo para un E36, y una base perfecta para darle una imagen más deportiva sin perder la esencia del modelo.
Me costó 4.500 €, un precio excelente para un 325i tan sano, y desde el primer momento supe que tenía potencial para convertirse en una pieza muy deseable.
Características técnicas
El 325i montaba el motor M50B25, un seis cilindros en línea de 2.5 litros y 192 CV. Era un motor refinado, lleno de par en medio régimen y con ese sonido suave característico de BMW en los 90.
El chasis del E36 es más maduro que el del E30: más aplomo, más estabilidad y una conducción más moderna, pero sin perder esa conexión directa tan propia de la época.
Era un coche cómodo, usable y con un equilibrio que lo hacía perfecto tanto para diario como para disfrutar carreteras de curvas.
Por qué es especial
Porque el E36 está viviendo un renacimiento. Después de años infravalorado, las unidades buenas, originales o bien mejoradas están subiendo fuerte, y este proyecto aprovechó ese momento.
Además, la transformación estética hacia look M3 le sentaba especialmente bien: parachoques M3, parrilla y taloneras, retrovisores, difusor trasero… un conjunto que convertía el coche en una versión mucho más atractiva visualmente sin sacrificar autenticidad.
Era un E36 con presencia, con coherencia estética y con ese punto aspiracional que gusta a cualquiera que busque un coupé de los 90.
Palmarés en competición
El E36, en todas sus variantes, ha sido un chasis muy utilizado en competición: turismos, drift, rallies y copas monomarca.
No estamos hablando del M3, pero el ADN es el mismo: un equilibrio muy afinado, una plataforma robusta y una base excelente para conducción deportiva.
Valor de mercado
La unidad me costó 4.500 €, una cifra muy competitiva para un 325i con tan pocos kilómetros.
Después de la puesta a punto y de la transformación estética, el coche quedó espectacular y totalmente listo para disfrutar.
Lo vendí finalmente por 9.500 €, lo que me dejó un margen muy sólido dentro del segmento.
Un ejemplo claro de cómo un E36 bien elegido y bien cuidado se convierte en un activo atractivo.
Qué le hice para ponerlo a punto
Fue un proyecto centrado en dos frentes: estética y mantenimiento.
A nivel visual, le instalé un kit M3 completo: parachoques, parrilla, taloneras, retrovisores y difusor trasero. Todo ello se pintó para dejar el coche impecable.
El interior también recibió cariño, reparando un descosido del tapizado de los asientos para devolverle presencia.
En el apartado dinámico, monté unas llantas BBS estilo CSL en 18″, convirtiendo la postura del coche en algo mucho más musculoso.
Mecánicamente, se le realizó una revisión completa: aceite, filtros y parámetros básicos al día.
La inversión total fue de 2.000 €, bien distribuidos para maximizar el atractivo del coche.
Potencial de revalorización
El E36 está viviendo su momento. Los seis cilindros atmosféricos están subiendo, y las unidades con estética M3 y buena mecánica son las más buscadas por aficionados que quieren sensaciones puras sin entrar en cifras prohibitivas.
Este coche demostraba que un 325i bien presentado, bien cuidado y visualmente atractivo tiene una demanda muy alta y un potencial claro de apreciación en el mercado clásico reciente.
Por qué fue una buena pieza para mi colección
Porque combinaba todo lo que busco en un proyecto: buena base, buen motor, kilometraje honesto y margen de mejora.
Era un coche agradecido, que respondió bien a cada intervención y que se transformó en algo mucho más especial con una inversión razonable.
Visualmente quedó precioso, y mecánicamente sólido. Un coche que daba gusto ver, conducir y finalmente entregar a su siguiente propietario.
Opinión personal
Este 325i E36 fue uno de esos proyectos que disfrutas porque ves la evolución casi desde el primer día.
Tenía alma, tenía una base increíble y el look M3 lo convirtió en un coche serio, elegante y con presencia.
Lo compré bien, lo mejoré con criterio y lo vendí en su mejor momento.
Me dejó un beneficio total de 3.000 €, pero más allá del número, me dejó la satisfacción de haber recuperado otro clásico de los 90 y haberlo convertido en un E36 del que cualquiera estaría orgulloso.

















