El BMW M3 E46, producido entre 2000 y 2006, representa para muchos el punto culminante de la saga M3: el momento en el que la tecnología moderna se combinó con la pureza de la conducción clásica.
Fue el último M3 con un motor atmosférico de seis cilindros en línea, sin ayudas electrónicas invasivas, sin turbo y con una conexión directa entre coche y conductor que hoy parece casi imposible de replicar.
Diseñado por BMW M GmbH, fue concebido no solo como un deportivo de calle, sino como un coche que podía pasar del circuito al paseo dominical con la misma naturalidad.