Mis coches: BMW 325i E36 (1995)
El seis cilindros que convertí en un E36 con presencia de M3

Presentación del modelo
El BMW 325i E36, producido entre 1991 y 1995, representa una de las épocas más brillantes de la marca bávara. Fue el heredero del exitoso E30, pero con un planteamiento mucho más moderno: mayor rigidez estructural, mejor aerodinámica, más refinamiento y un motor de seis cilindros que marcó una generación.
El E36 es un coche que combina deportividad, comodidad y sensaciones auténticas. No intenta ser radical, pero transmite un equilibrio y una suavidad mecánica difíciles de encontrar incluso hoy.
Para muchos aficionados, el 325i es el «sweet spot» de la gama: suficientemente potente, muy lineal y con el carácter BMW más puro.
El que compré era una unidad particularmente atractiva: solo 130.000 km, un kilometraje bajísimo para un E36, y una base perfecta para darle una imagen más deportiva sin perder la esencia del modelo.
Me costó 4.500 €, un precio excelente para un 325i tan sano, y desde el primer momento supe que tenía potencial para convertirse en una pieza muy deseable.
Características técnicas
El 325i montaba el motor M50B25, un seis cilindros en línea de 2.5 litros y 192 CV. Era un motor refinado, lleno de par en medio régimen y con ese sonido suave característico de BMW en los 90.
El chasis del E36 es más maduro que el del E30: más aplomo, más estabilidad y una conducción más moderna, pero sin perder esa conexión directa tan propia de la época.
Motor: 2.5 litros, 6 cilindros en línea, código M50B25
Potencia: 192 CV a 5.900 rpm
Par motor: 245 Nm a 4.200 rpm
Transmisión: manual 5 velocidades o automática 5 velocidades
Tracción: trasera
Peso: ~1.400 kg
Prestaciones:
0–100 km/h: 7,4 s aprox.
Velocidad máxima: 225 km/h
Particularidades técnicas
Culata multiválvula DOHC
Sonido suave y lleno de tono
Equilibrio casi perfecto 50:50
Suspensión clásica de BMW: McPherson delante, multibrazo detrás
El E36 fue un salto enorme en refinamiento respecto al E30, sin perder la conexión directa con el conductor. Era un coche cómodo, usable y con un equilibrio que lo hacía perfecto tanto para diario como para disfrutar carreteras de curvas.
Por qué es especial
El BMW 325i E36 es especial porque condensa en un solo coche lo mejor de BMW en los años 90: un seis cilindros atmosférico delicioso, una puesta a punto equilibrada y una conducción honesta.
Es un coche que ha envejecido bien, por diseño y por talante. No necesita cifras espectaculares para ofrecer sensaciones. Su motor gira con una suavidad impecable y su chasis transmite lo justo para disfrutar, sin excesos ni filtros modernos.
Para muchos, es el último BMW verdaderamente “clásico” antes de la llegada masiva de electrónica y asistencias. Después de años infravalorado, las unidades buenas, originales o bien mejoradas están subiendo fuerte, y este proyecto aprovechó ese momento.
Además, la transformación estética hacia look M3 le sentaba especialmente bien: parachoques M3, parrilla y taloneras, retrovisores, difusor trasero… un conjunto que convertía el coche en una versión mucho más atractiva visualmente sin sacrificar autenticidad.
Era un E36 con presencia, con coherencia estética y con ese punto aspiracional que gusta a cualquiera que busque un coupé de los 90.
Palmarés en competición
Aunque el 325i no fue la versión más radical del E36, tuvo un papel importante en categorías de turismos y copas monomarca:
Compitió extensamente en ETCC y campeonatos nacionales europeos.
Participó en múltiples copas monomarca como base fiable y equilibrada.
Se convirtió en una plataforma habitual para trackdays y drift amateur gracias a su robustez.
Su presencia en competición no fue tan icónica como la del M3 E36, pero su reputación como coche noble, resistente y muy equilibrado quedó bien establecida.
Valor de mercado
Precio nuevo en España (aproximado)
Alrededor de 4.500.000 ptas, equivalentes a unos 27.000 € actuales.
Unidades fabricadas
Entre 1991 y 1995, BMW produjo decenas de miles de unidades del 325i, aunque en Europa se han ido perdiendo muchas por accidentes, drift o desgaste general.
Valor actual (2025)
Unidades normales en buen estado: 7.000–12.000 €
Unidades muy cuidadas, manuales, con historial claro: 12.000–18.000 €
Coupé manuales completamente originales: 18.000–22.000 €
Versiones con especificación alta (cuero, techo, sin modificaciones): creciente demanda
El mercado lleva dos años en tendencia ascendente debido a la nostalgia por los deportivos analógicos.
Mi unidad me costó 4.500 €, una cifra muy competitiva para un 325i con tan pocos kilómetros.
Después de la puesta a punto y de la transformación estética, el coche quedó espectacular y totalmente listo para disfrutar.
Lo vendí finalmente por 9.500 €, lo que me dejó un margen muy sólido dentro del segmento.
Un ejemplo claro de cómo un E36 bien elegido y bien cuidado se convierte en un activo atractivo.
Qué mirar al comprar uno
Corrosión en pasos de rueda, torreta delantera y bajos.
Vanos y ausencia de doble VANOS en primeras unidades (mejor fiabilidad, pero revisar mantenimiento).
Sistema de refrigeración, especialmente el vaso de expansión y la bomba de agua.
Silentblocks traseros (suelen fatigarse).
Dirección con holguras en unidades muy usadas.
Suspensión fatigada, habitual en coches con muchos kilómetros.
Unidades modificadas o usadas para drift: evitar si es posible.
Historial completo, cada vez más raro.
El 325i es muy fiable, pero muchos han pasado por manos poco cuidadosas.
Qué le hice para ponerlo a punto
Fue un proyecto centrado en dos frentes: estética y mantenimiento.
A nivel visual, le instalé un kit M3 completo: parachoques, parrilla, taloneras, retrovisores y difusor trasero. Todo ello se pintó para dejar el coche impecable.
El interior también recibió cariño, reparando un descosido del tapizado de los asientos para devolverle presencia.
En el apartado dinámico, monté unas llantas BBS estilo CSL en 18″, convirtiendo la postura del coche en algo mucho más musculoso.
Mecánicamente, se le realizó una revisión completa: aceite, filtros y parámetros básicos al día.
La inversión total fue de 2.000 €, bien distribuidos para maximizar el atractivo del coche.
Potencial de revalorización
EEl mercado está empezando a reconocer al E36 como un futuro clásico serio. El 325i tiene todos los ingredientes: un seis cilindros atmosférico ya desaparecido, propulsión trasera pura, diseño limpio y una rareza creciente en unidades bien conservadas.
Los coupés manuales sin modificaciones están subiendo con fuerza, porque representan exactamente la “experiencia BMW” clásica que los entusiastas buscan. El coche está entrando en la misma ruta de revalorización que siguieron antes el E30 y el E46, aunque de manera más progresiva.
A medio plazo, es uno de los modelos con más recorrido dentro de su segmento, especialmente los manuales en estado original. Los precios actuales siguen siendo accesibles, pero la tendencia es alcista y estable.
Este coche demostraba que un 325i bien presentado, bien cuidado y visualmente atractivo tiene una demanda muy alta y un potencial claro de apreciación en el mercado clásico reciente.
Por qué fue una buena pieza para mi colección
ncluir un 325i E36 en una colección significa tener uno de los mejores representantes de BMW en los 90. Es un coche con alma, equilibrado, fiable, elegante y con una calidad de construcción que sorprende décadas después.
Es una pieza que representa una filosofía de conducción que ya no existe: motor atmosférico, tracción trasera, dirección comunicativa y cero artificios. Ideal para quien busca un deportivo razonable pero lleno de sensaciones.
Además, su mantenimiento es asumible y la disponibilidad de piezas es excelente. Es un clásico en construcción, con valor emocional y un atractivo que solo crece con los años.
Para mí combinaba todo lo que busco en un proyecto: buena base, buen motor, kilometraje honesto y margen de mejora.
Era un coche agradecido, que respondió bien a cada intervención y que se transformó en algo mucho más especial con una inversión razonable.
Visualmente quedó precioso, y mecánicamente sólido. Un coche que daba gusto ver, conducir y finalmente entregar a su siguiente propietario.
Opinión personal
El BMW 325i E36 es uno de los coches que mejor resume lo que BMW significaba antes de la era electrónica. Su motor M50 es una delicia, su chasis es noble y su estética aún tiene ese encanto noventero que lo hace especial sin resultar exagerado.
Es un coche que se disfruta a cualquier ritmo, que no cansa, que transmite y que te conecta con la carretera de una manera muy directa.
No hace falta correr con él para entender por qué es tan querido: basta un puerto de montaña, tercera larga, el seis cilindros subiendo a 6.000 rpm y la sensación clara de que todo está en su sitio.
Este 325i E36 fue uno de esos proyectos que disfrutas porque ves la evolución casi desde el primer día. Tenía alma, tenía una base increíble y el look M3 lo convirtió en un coche serio, elegante y con presencia.
Lo compré bien, lo mejoré con criterio y lo vendí en su mejor momento.
Me dejó un beneficio total de 3.000 €, pero más allá del número, me dejó la satisfacción de haber recuperado otro clásico de los 90 y haberlo convertido en un E36 del que cualquiera estaría orgulloso.

















