Nissan 200SX S13

Presentación del modelo
El Nissan S13 (en sus variantes Silvia y 180SX) es uno de los deportivos japoneses que mejor representan la filosofía JDM de finales de los años 80 y principios de los 90. Nació en 1988 con un propósito claro: ser un coupé ligero, equilibrado, asequible y tremendamente divertido.
Lo que nadie imaginaba entonces es que estaba destinado a convertirse en uno de los iconos más grandes del drifting, la cultura tuning japonesa y las preparaciones de circuito.
El S13 tiene un diseño limpio, casi perfecto en sus proporciones. Es bajo, estilizado, con un carácter deportivo sin estridencias. Pero su magia no está solo en la estética: es la forma en la que se comporta lo que conquista.
Es un coche que transmite pureza, que se deja jugar, que invita a aprender y que recompensa cada mejora que se le hace.
Hoy en día, encontrar uno en estado original es casi un milagro, prueba de lo buscado y admirado que sigue siendo en todo el mundo.
Características técnicas
El S13 se comercializó con diferentes motores según mercado, pero los dos más relevantes son los siguientes:
Nissan Silvia S13 (mercado japonés):
– Motor: CA18DET (1.8 turbo) / SR20DE(S) (2.0 atmosférico o turbo)
– Potencia:
• CA18DET: 170–175 CV
• SR20DET: 205–220 CV según año
– Par máximo: 225–275 Nm
– Transmisión: manual 5 vel. o automática
– Tracción: trasera
– 0–100 km/h: aprox. 6,5–7,0 s
– Peso: 1.150–1.240 kg
Nissan 180SX (hatchback, faros escamoteables):
– Mismos motores que el Silvia (CA18DET primero, SR20DET después)
– Mismo comportamiento pero estética diferenciada
El chasis S13 es conocido por su nobleza y facilidad para deslizar. Es un coche extremadamente progresivo, fácil de modificar y con una plataforma que se ha convertido en la favorita del drift durante más de dos décadas.
Por qué es especial este coche
El S13 es especial porque conecta directamente con el ADN del automovilismo japonés: motores turbo compactos, chasis ligeros, tracción trasera y una capacidad de mejora casi infinita.
Su equilibrio lo convierte en un coche ideal tanto para conducir en carretera como para aprender técnicas de conducción deportiva. Es noble, paciente, comunicativo y tremendamente divertido.
Es especial, también, por su legado cultural.
El S13 no es solo un coche: es un símbolo. Aparece en videojuegos, en manga y anime, en competiciones de drift, en preparaciones extremas y en garajes de entusiastas de medio mundo. Se ha ganado un estatus casi mítico porque es un coche que te enseña a conducir… y luego te acompaña mientras sigues aprendiendo.
Y, estéticamente, ha envejecido de manera impecable. La silueta del 180SX con faros retráctiles o la elegancia del Silvia siguen siendo irresistibles.
Palmarés en competición
El S13 no compitió en grandes campeonatos internacionales como un Supra o un GT-R, pero su influencia en el motorsport es incuestionable:
– Se convirtió en una de las máquinas más populares del drifting japonés, siendo protagonista del nacimiento del D1GP.
– Fue utilizado durante años por pilotos amateur en time attack, grip y gymkhana, donde su equilibrio lo hacía extremadamente competitivo.
– En campeonatos regionales de Japón, Australia, Reino Unido y EE.UU., fue un arma favorita para categorías semi-profesionales.
El S13 es uno de esos coches que, sin grandes títulos oficiales, dominó el automovilismo “real”, el de aficionados apasionados, talleres pequeños y pilotos que se enamoran de una plataforma.
Valor de mercado
Precio nuevo (finales de los 80 – principios de los 90):
– Equivalente aproximado a 2.300.000–2.800.000 yenes, unos 18.000–22.000 € de la época.
Unidades fabricadas:
– Cientos de miles entre Silvia y 180SX, pero muy pocas han sobrevivido en estado original.
Valor actual (2024–2025):
– Buen estado, sin modificar: 20.000–28.000 €
– Unidad excelente, historial claro: 30.000–40.000 €
– SR20DET impecables: 40.000–55.000 €
– Ejemplares de colección: 60.000 €+
– Unidades muy modificadas: precio totalmente variable
La escasez de unidades sin drift, sin swaps y sin accidentes está elevando los precios año tras año.
Qué mirar al comprar uno
El S13 es muy querido… y eso significa que muchos han llevado vida dura. Puntos críticos:
– Estado del motor: turbos fatigados, humo azul, baja compresión.
– Chasis: riesgo alto de óxidos y reparaciones mal hechas.
– Golpes: muchos han vivido drift; revisar torretas y subchasis.
– Instalaciones eléctricas: frecuentes chapuzas por modificaciones.
– Transmisión: cajas fatigadas por uso intensivo.
– Silentblocks: suelen necesitar recambio completo.
– Interior: plásticos frágiles y deterioro común.
– Modificaciones: intercoolers, inyectores, centralitas… la originalidad vale oro.
Un S13 bueno se reconoce rápido: suena redondo, va recto, no vibra y no tiene remiendos extraños.
Potencial de revalorización
Dentro del mercado JDM, el S13 es uno de los modelos con mayor proyección porque reúne tres factores clave:
– Es icónico culturalmente.
– Es cada vez más raro encontrarlo original.
– Tiene una comunidad enorme detrás que lo mantiene vivo.
A medio plazo (5–10 años), es razonable esperar:
– Buenas unidades: 40.000–60.000 €
– Ejemplares originales de colección: 70.000–90.000 €
– Versiones especiales o ediciones raras: cifras abiertas
El S13 seguirá subiendo, especialmente los Silvia con SR20DET.
Por qué incluirlo en una colección
Un Nissan S13 aporta a una colección algo muy difícil de encontrar: carácter.
No es un coche perfecto ni suave ni refinado. Es un coche vivo, directo, con una personalidad marcada que transmite lo que muchos deportivos modernos han perdido.
Su estética es pura esencia JDM, su conducción engancha desde el primer kilómetro y su historia está ligada a la cultura automovilística más auténtica.
En una colección, el S13 no pasa desapercibido: atrae miradas, despierta recuerdos, genera conversación y representa una época donde los coches eran ligeros, accesibles y tremendamente divertidos.
Opinión personal
El Nissan S13 es uno de esos coches que te enseñan a entender la conducción de verdad. No maquilla tus errores, no te sobreprotege, no te lo pone fácil. Pero cuando lo dominas, te recompensa como pocos.
Tiene alma, tiene historia y tiene un encanto que no envejece.
Es un coche que marca a quien lo conduce y que, sin duda, merece su lugar entre los grandes iconos japoneses.








Fuente fotografías: Petrolpossitive.at
