Mis coches: Nissan 350Z (2004)
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Mis coches: Nissan 350Z (2004)

El Nissan 350Z es uno de esos coches que te recuerdan por qué el mundo del motor engancha. Es visceral, analógico, directo y honesto. Un deportivo puro de los que ya no se hacen.

El mío tenía 82.000 km, una base magnífica para construir un proyecto sólido. Lo compré por 10.500 €, sabiendo que era un coche con alma, con carácter y con un margen enorme para convertirlo en algo verdaderamente especial.

Honda NSX (NA1/NA2)

Honda NSX (NA1/NA2)

El Honda NSX apareció en 1990 como un golpe en la mesa. Japón no solo quería demostrar que podía fabricar deportivos rápidos; quería construir un superdeportivo capaz de poner contra las cuerdas a Ferrari y Porsche. El resultado fue un coche que combinaba ligereza, precisión y una ingeniería adelantada a su tiempo. El monocasco de aluminio, la suspensión inspirada en Fórmula 1, la ergonomía perfecta y un motor V6 atmosférico con tecnología VTEC que subía a 8.000 rpm lo convirtieron en una revolución. Era bello, equilibrado y sorpr

BMW M3 E92

BMW M3 E92

El BMW M3 E92 llegó en 2007 para convertirse en uno de los M más especiales jamás fabricados. No fue solo un reemplazo del mítico E46: fue un salto a un concepto completamente distinto.

Por primera vez en su historia, el M3 montaba un V8 atmosférico, el legendario S65, capaz de girar a más de 8.300 rpm con un sonido que se ha convertido en parte del ADN de BMW M.

BMW 1M

BMW 1M

En 2011, BMW M hizo algo que nadie esperaba: lanzar un coche pequeño, manual, turbo y sin artificios. Nació el BMW 1M Coupé, un híbrido perfecto entre músculo y simplicidad, un deportivo compacto que recuperaba la esencia de los M clásicos.

Nissan GT-R R35

Nissan GT-R R35

Cuando el GT-R R35 debutó en 2007, el mundo cambió su forma de entender la velocidad.

Nissan ya no quería solo un sucesor del R34; quería un coche capaz de humillar superdeportivos europeos tres veces más caros. Y lo consiguió.

Era más grande, más tecnológico y más rápido. Donde el R34 era un samurái, el R35 era un mecha, una máquina de guerra con cerebro digital.

 Nissan GT-R R32

 Nissan GT-R R32

Finales de los ochenta. Japón vivía su edad dorada automovilística: Honda tenía el NSX, Mazda preparaba el RX-7 FD y Nissan… resucitaba una leyenda. El GT-R R32, presentado en 1989, marcó el renacimiento del emblema GT-R tras más de una década de ausencia.

BMW M3 E46

BMW M3 E46

El BMW M3 E46, producido entre 2000 y 2006, representa para muchos el punto culminante de la saga M3: el momento en el que la tecnología moderna se combinó con la pureza de la conducción clásica.

Fue el último M3 con un motor atmosférico de seis cilindros en línea, sin ayudas electrónicas invasivas, sin turbo y con una conexión directa entre coche y conductor que hoy parece casi imposible de replicar.

Diseñado por BMW M GmbH, fue concebido no solo como un deportivo de calle, sino como un coche que podía pasar del circuito al paseo dominical con la misma naturalidad.

Porsche Carrera GT

Porsche Carrera GT

Hay coches que definen una época. El Porsche Carrera GT es uno de ellos.

Lanzado en 2003, representa el punto culminante de una era en la que la ingeniería pura, la conducción sin filtros y la conexión directa entre hombre y máquina aún eran posibles en un superdeportivo de producción.