Mercedes-Benz 190E 2.5-16V Evolution II

El DTM matriculable que nadie esperaba de Mercedes

Presentación del modelo

Hay coches que nacen para competir y que por obligación reglamentaria deben fabricarse en versión de calle. Son los llamados coches de homologación, los más puros, los más extremos, los que la industria del automóvil produce cuando las normas de la competición obligan a vender al público lo mismo que se lleva a pista. El Mercedes-Benz 190E 2.5-16V Evolution II es uno de los ejemplos más radicales y más fascinantes de toda la historia del automóvil.

Fabricado en 1990 en tan solo 502 unidades, las mínimas exigidas por el reglamento del DTM para homologar el coche de competición, el Evolution II no parecía un Mercedes. Tenía un alerón trasero enorme, aletas ensanchadas, un frontal agresivo y una presencia que nada tenía que ver con la imagen de sobriedad y elegancia que la marca había cultivado durante décadas. Era exactamente lo que los ingenieros de AMG necesitaban que fuera: un arma de competición matriculable.

Su historia empieza antes, en 1984, con una carrera que cambió la percepción del 190 para siempre. Y termina en 1992 con un campeonato DTM que justificó cada marco alemán invertido en su desarrollo.

El Evolution II no fue diseñado para el cliente. Fue diseñado para ganar el DTM. Que también se pudiera matricular y conducir en la calle era un efecto secundario de las reglas de homologación. Y eso lo convierte en uno de los coches más honestos y más extremos que Mercedes ha fabricado jamás.

Características técnicas

MotorM102.992 — 2.5 litros, 4 cilindros en línea, 16V DOHC Cosworth
Potencia235 CV a 7.200 rpm
Par máximo245 Nm a 5.000 rpm
Régimen máximo7.500 rpm
TransmisiónManual de 5 velocidades — Getrag dogleg
TracciónTrasera con diferencial autoblocante ASD
Peso1.395 kg
0-100 km/h7,1 s
Velocidad máxima235 km/h
Suspensión delanteraMacPherson modificada — más baja y rígida que el 190 estándar
Suspensión traseraMultibrazo con nivelación hidráulica
FrenosDiscos ventilados en los cuatro ejes — pinzas de cuatro pistones
AerodinámicaAlerón trasero ajustable, splitter delantero, aletas ensanchadas 33mm
Llantas7,5×17 con neumáticos 225/45 ZR17
Unidades fabricadas502 — mínimo reglamentario DTM para homologación
Año de producción1990

El motor fue desarrollado originalmente por Cosworth para Mercedes a principios de los años 80. La culata de 16 válvulas transformó el bloque de cuatro cilindros estándar del 190 en un motor completamente diferente en carácter y rendimiento. Para el Evolution II se amplió la cilindrada a 2.463cc y se elevó la compresión para extraer 235 CV, una cifra extraordinaria para un motor atmosférico de cuatro cilindros de la época.

La caja de cambios Getrag con primera y segunda marcha en configuración dogleg es uno de los elementos más singulares del coche. En competición esta disposición permite cambios más rápidos entre segunda y tercera, las marchas más usadas en circuito, con un movimiento lateral en lugar del movimiento diagonal habitual. En calle resulta contraintuitiva al principio pero se aprende rápido.

¿Por qué es especial?

El Evolution II es especial por lo que representa en la historia de Mercedes-Benz. La marca nunca había fabricado algo así. Sus coches eran sinónimo de calidad, de durabilidad, de sobriedad. El Evolution II rompió ese molde de forma radical, fue el primer Mercedes que parecía diseñado para molestar a la vista, que tenía un alerón que no pedía perdón, que tenía aletas que sobresalían de la carrocería sin ninguna intención de disimularlo.

Y funcionó. En pista el Evolution II era una bestia calibrada. Los 235 CV atmosféricos entregados con la suavidad característica de los motores Cosworth, el chasis rebajado y endurecido por AMG, el diferencial autoblocante electrónico ASD que gestionaba la tracción trasera con inteligencia, todo sumaba para crear un coche que los pilotos del DTM podían exprimir al máximo.

En calle, el Evolution II es una experiencia de otro tiempo. La dirección es directa y comunicativa, el motor pide vueltas altas para dar lo mejor de sí, la caja dogleg convierte cada cambio de marcha en un ritual. No tiene el confort de un Mercedes moderno ni pretende tenerlo. Es un coche de su época, fabricado con un propósito específico, y eso es exactamente lo que lo hace irreemplazable.

La caja dogleg es contraintuitiva pero tiene lógica de carreras. Primera arriba a la derecha, segunda abajo a la derecha. Del segundo al tercero, el cambio más frecuente en pista, es un movimiento lateral rápido y directo. En cuanto te acostumbras, no querrás otra cosa en un coche de estas características.

Palmarés en competición

1984 Nürburgring y Ayrton Senna

La historia del 190E en competición empieza con una carrera que se ha convertido en leyenda. El 12 de mayo de 1984, Mercedes organizó en el recién inaugurado circuito de Nürburgring una carrera monomarca con el 190E 2.3-16V. No era el Evolution II, ese llegaría seis años después, pero fue el evento que lanzó la leyenda del 190 en competición.

Veinte pilotos. Veinte coches idénticos. Nombres como Niki Lauda, Alain Prost, Carlos Reutemann, Stirling Moss, Jack Brabham, Keke Rosberg, James Hunt y John Surtees. Y un piloto joven, casi desconocido fuera de los círculos de F1, que ganó la carrera bajo la lluvia con una autoridad que dejó sin palabras a todos los presentes: Ayrton Senna.

Senna ganó aquella carrera dominando de principio a fin y después compró el coche. Ese 190E 2.3-16V que pilotó en Nürburgring perteneció a Senna hasta su muerte y hoy es una de las piezas más valiosas del coleccionismo automovilístico mundial.

El DTM, la razón de ser del Evolution II

El 190E compitió en el Deutsche Tourenwagen Meisterschaft desde 1984. Inicialmente con el motor 2.3-16V desarrollado con Cosworth, más tarde con versiones cada vez más evolucionadas. La aparición del BMW M3 E30 en 1986 complicó las cosas, el M3 era más ligero y más ágil, y Mercedes necesitaba responder.

La respuesta fue el Evolution I en 1989 y el Evolution II en 1990. Este último fue el arma definitiva. Con los coches de competición preparados por AMG, el 190E Evolution II dominó el DTM de forma arrolladora.

En 1992, Klaus Ludwig ganó el Campeonato DTM con el 190E 2.5-16V Evolution II. Los Mercedes preparados por AMG ganaron 16 de las 24 carreras disputadas aquel año. En ese mismo campeonato, la piloto Ellen Lohr venció en Hockenheim, la única victoria femenina en la historia del DTM hasta hoy.

El palmarés del 190E en el DTM incluye docenas de victorias a lo largo de su ciclo competitivo entre 1984 y 1993, con el Evolution II como buque insignia de la última etapa. Cuando Mercedes retiró el 190 del DTM para sustituirlo por el Clase C, el Evolution II ya había escrito su nombre en la historia de la competición de turismos europea.

Valor de mercado

Precio de salida en 1990

El Evolution II llegó al mercado alemán en 1990 con un precio de aproximadamente 115.000 marcos alemanes, algo más de 59.000€ al cambio actual, aunque en términos de poder adquisitivo de la época equivaldría a bastante más. Era más del doble del precio de un 190E estándar y costaba más que muchos deportivos de la competencia.

Para un cliente de la época era una decisión difícil de justificar racionalmente. Comprabas un Mercedes 190, un coche compacto de la gama baja de la marca, por el precio de un 500E. Pero quien lo compró entendía lo que tenía entre manos.

Precio actual,Mayo 2026

VersiónPrecio nuevo (1990)Precio actual
190E 2.3-16V (original)~65.000 DM (~33.000€)18.000-30.000€
190E 2.5-16V Evolution I (1989)~95.000 DM (~49.000€)35.000-55.000€
190E 2.5-16V Evolution II (1990)~115.000 DM (~59.000€)55.000-120.000€+

El Evolution II ha experimentado una revalorización extraordinaria en los últimos diez años. Unidades en mal estado o con modificaciones importantes pueden encontrarse por 55.000-70.000€, pero los ejemplares originales y bien conservados superan con facilidad los 100.000€. Las unidades con historial completo y kilometraje bajo han alcanzado en subastas internacionales precios superiores a los 150.000€.

En España el mercado es muy escaso, pocas unidades llegaron oficialmente y las que circulan raramente aparecen en venta. Lo que aparece en el mercado nacional suele proceder de Alemania o del Reino Unido.

Versiones especiales

190E 2.3-16V (1984-1988), el origen

El punto de partida. Motor 2.3 litros con culata Cosworth de 16 válvulas y 185 CV. Fue el primer 190 de altas prestaciones y el que protagonizó la carrera de Nürburgring con Senna. Sin las aletas ensanchadas ni el alerón del Evolution, es más discreto visualmente pero igualmente importante históricamente.

190E 2.5-16V Evolution I (1989), el preludio

Cilindrada ampliada a 2.5 litros, mismo nivel de potencia que el 2.3 pero más par. Mejoras aerodinámicas moderadas — un alerón trasero más pronunciado y pequeños cambios en el frontal. Solo 500 unidades fabricadas. Es el paso intermedio entre el 190 estándar y el extremismo del Evolution II. Más accesible en precio pero igualmente escaso.

190E 2.5-16V Evolution II (1990), el definitivo

La versión protagonista de esta ficha. El más extremo, el más valorado, el que más directamente conecta con el coche de competición. Sus 502 unidades son hoy piezas de colección con precio en constante ascenso.

El coche de competición AMG

Los 190E que corrieron en el DTM no eran los coches de calle con modificaciones menores. AMG los transformaba completamente, motor llevado a más de 300 CV, chasis completamente rebajado y rigidizado, aerodinámica de competición, frenos de carrera. El coche de calle era el punto de partida para la homologación, pero el coche de pista era otra cosa.

Qué mirar al comprar uno

Comprar un Evolution II es una operación de alto nivel que requiere verificación exhaustiva. A los precios que alcanza hoy, cualquier error es caro.

Autenticidad, lo más crítico

  • Verificar número de bastidor contra la documentación de Mercedes, solo 502 Evolution II existen en el mundo
  • Comprobar que los números de motor y chasis coinciden, los swaps de motor son frecuentes en unidades adulteradas
  • El alerón trasero, las aletas ensanchadas y el frontal son piezas difíciles de falsificar pero hay réplicas en el mercado
  • Solicitar el certificado de autenticidad de Mercedes-Benz Classic si existe
  • Desconfiar de precios muy por debajo del mercado, casi siempre hay una razón

Motor y mecánica

  • El motor Cosworth bien mantenido es muy fiable,los problemas vienen del descuido
  • Verificar que no ha sido rebobinado o reconstruido con piezas no originales
  • La caja dogleg Getrag puede presentar dificultades en primera marcha en unidades desgastadas
  • El diferencial ASD, comprobar funcionamiento correcto, la reparación es cara
  • Sistema de nivelación hidráulica trasera, frecuente fuente de problemas en unidades no mantenidas

Carrocería

  • Las aletas ensanchadas son piezas específicas del Evolution II, muy caras si necesitan reparación
  • Revisar las uniones entre aletas y carrocería, zona crítica de acumulación de humedad
  • Bajos y paso de ruedas, el Evolution lleva más años que muchos otros clásicos
  • Pintura original, muchas unidades han sido repintadas, verificar espesor con medidor

Historial

  • Priorizar unidades con historial completo en taller oficial Mercedes o especialista reconocido
  • Kilometraje coherente con el desgaste de interior, pedales, volante, asientos
  • Unidades con menos de 100.000 km son significativamente más valiosas

ATENCIÓN A LAS RÉPLICAS: Existen 190E 2.5-16V estándar modificados para parecerse al Evolution II con aletas, alerón y kit aerodinámico de réplica. Un ojo no entrenado puede confundirlos. El número de bastidor es la única verificación definitiva, un Evolution II real tiene un código específico que puede verificarse con Mercedes-Benz Classic.

Potencial de revalorización

El Evolution II ya es un activo consolidado, no una apuesta especulativa. Su revalorización no es una hipótesis, es un hecho documentado en los últimos diez años. La pregunta no es si sube, sino cuánto y a qué ritmo.

Los factores que sostienen la subida son sólidos y permanentes. Solo existen 502 unidades en el mundo. La vinculación con Senna y el DTM es irrepetible, ningún otro coche puede hacer esa afirmación. Mercedes-Benz es una de las marcas más reconocidas globalmente, lo que garantiza demanda en mercados asiáticos y americanos que cada vez compiten más por las unidades disponibles.

Las unidades originales sin modificar con historial completo son las que más se revalorizan. Un Evolution II modificado o con motor cambiado puede perder el 30-40% de su valor respecto a una unidad original equivalente.

Horizonte a 5-10 años: las unidades en excelente estado original que hoy están en 80.000-100.000€ tienen recorrido alcista claro hacia los 120.000-150.000€. Las unidades excepcionales, kilometraje muy bajo, color original, historial completo, pueden superar esa cifra con facilidad.

Es un coche fuera del presupuesto de muchos coleccionistas particulares, pero eso también lo protege. No es un mercado de volumen, es un mercado de especialistas donde los precios se mueven despacio pero de forma consistente al alza.

Por qué incluirlo en la colección

Porque conecta con uno de los momentos más icónicos del automovilismo del siglo XX. La carrera de Nürburgring de 1984, Senna bajo la lluvia, las leyendas de la F1 compitiendo en coches de calle, ese momento está permanentemente ligado al ADN del 190E. Tener un Evolution II es tener un trozo de esa historia.

Porque es el último Mercedes extremo de verdad. La marca ha fabricado muchos coches potentes después, el CLK GTR, el SLS, los AMG GT, pero ninguno nació con la misma honestidad. El Evolution II se fabricó porque el reglamento DTM lo exigía. Eso le da una pureza que ningún coche de marketing puede igualar.

Porque es escaso de verdad. No hay 2.000 unidades, no hay 1.000. Hay 502. Y cada año que pasa hay menos disponibles, porque los accidentes, el óxido y el tiempo hacen su trabajo. Las unidades buenas son finitas y su número solo puede decrecer.

Y porque diversifica. En una colección centrada en BMW y JDM, un Evolution II aporta el contrapunto alemán de otra era, el Mercedes que decidió que ganar en el DTM era más importante que mantener las apariencias. Eso, en una colección con criterio, tiene un valor incalculable.

Opinión personal

El 190E Evolution II es uno de esos coches que cuando lo ves en persona te cambia la perspectiva. En fotos parece un 190 modificado con mucho alerón. En persona transmite una seriedad y una coherencia que solo tienen los coches fabricados con un propósito real.

No es mi coche. No está en mi garaje ni va a estarlo en el futuro próximo, los precios están muy por encima de lo que tengo previsto invertir en este proyecto. Pero sí está en mi lista de coches que merecen estar documentados en RD CarValue, porque representa algo que el mercado del coleccionismo moderno valora cada vez más: la autenticidad de un coche fabricado para ganar, no para venderse.

La historia con Senna añade una capa emocional que pocos coches pueden igualar. Él ganó la carrera de Nürburgring con el 2.3-16V en 1984 y después se compró el coche. Esa anécdota dice todo sobre lo que el 190E significó para los que lo conocieron de primera mano.

Si alguna vez aparece una oportunidad razonable, una unidad con historial verificado a un precio que tenga sentido en el contexto del proyecto, merece ser considerada. No como coche para disfrutar, sino como activo de colección puro. De los que suben solos mientras están guardados.

RD CarValue · rdcarvalue.com · @rdcarart

Ficha elaborada con precios verificados del mercado europeo Mayo-Junio 2026.

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